La creación del Fondo Monetario Europeo y el Tesoro para la zona del Euro se encuentran entre las medidas claves para alcanzar la Unión Económica y Monetaria de Europa.

La UEM necesita un cambio de gobierno y de métodos para defenderse en la próxima crisis. De lo contrario, no sobrevivirá.

De ahí que se quiera suavizar la necesidad de los eurobonos, imprescindibles para mantener inversiones públicas en zonas vulnerables y aumentar la convergencia económica.

La Unión monetaria tiene que caminar hacia un presupuesto común, para armonizar la política económica europea y evitar que exista un superávit fiscal para la eurozona.

El euro constituye un éxito en muchos niveles. Así, entre otros, destaca que es compartido por 340 millones de europeos de 19 Estados miembros. El euro es la segunda divisa más utilizada en el mundo, ha aportado estabilidad a los precios.

Las instituciones de la UE han tomado importantes decisiones políticas para mantener la integridad del euro.

En este sentido, resulta importante completar la Unión Económica y Monetaria para facilitar la creación de empleo, el crecimiento, la justicia social, la convergencia económica y la estabilidad financiera.